"Los ocho millones los robaron los militares"



Fue militante de la FAU y de la ROE. Testigo de la historia sufrida por los militantes del Partido por la Victoria de Pueblo en Argentina. Responsable de la recordada campaña publicitaria del PVP en la vuelta ciclista de 1976. Actual edil de Montevideo por el Nuevo Espacio. "Las Fuerzas Conjuntas emitieron un comunicado en el que hablaron del secuestro de Hart y del dinero, pero me pregunto ¿le devolvieron dinero a Hart o a su familia? Que yo sepa no lo devolvieron", afirma.

Escrito por: ROGER RODRIGUEZ, rogerrodriguez@adinet.com.uy
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equivoca quien diga que a los militantes del PVP los persiguieron por el dinero. El dinero
fue un objetivo, pero a los compa
Ruben “Pepe” Prieto fue militante de la Federación Anarquista del Uruguay (FAU) y de la Resistencia Obrero Estudiantil (ROE) en los años sesenta. Participó de la fundación del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y fue protagonista cuando la represión contra las uruguayos en Argentina en 1976. Responsable de realizar una ingeniosa campaña mediática con la que el PVP salió a la luz pública en Uruguay, Prieto narra su historia y la de sus compañeros y acepta hablar de lo ocurrido con el dinero que la OPR 33 había conseguido en Argentina para financiar la resistencia contra la dictadura.
En las últimas elecciones municipales, Ruben “Pepe” Prieto fue electo edil de la Junta Departamental de Montevideo por la Lista 99.000 del Nuevo Espacio que lidera el senador Rafael Michelini. Prieto trabaja hoy en la Comisión Administrativa del Palacio Legislativo, pero no muchos conocen su historia.
Al hablar de sus compañeros, muchos de ellos desaparecidos, Prieto no duda en calificarlos como héroes que deberán ser reconocidos en la historia. “Ellos contribuyeron a recuperar la democracia y, en cierto modo, a que hoy en Uruguay haya un gobierno de izquierda”, sostiene.

De la FAU y la ROE al PVP

-¿En los años sesenta, dónde militaba?
-Yo milité en la Federación Anarquista Uruguaya (FAU) y trabajé a nivel de la Resistencia Obrero Estudiantil (ROE), desde fines del año 1967. La FAU se había fundado en el año 1956, con gente como Gerardo Gatti, Juan Carlos Mechoso, Mauricio Gatti, Hugo Cores, los Errandonea de Bellas Artes…

-Cuando usted empezó a militar en la FAU se vivía otro proceso…
-Sí, con el impulso de Gatti, la FAU tomó un rumbo que se podía inscribir en las corrientes de Malatesta en el sentido de la necesidad de crear una organización específica, centralizada. Eso y la decisión de hacer una declaración de apoyo crítico a la revolución cubana, junto con la incorporación de elementos de análisis marxistas, determinó que la FAU se partiera. Quedaron grupos afuera y un grupo, a partir de la actividad del propio Gatti, León Duarte, Hugo Cores y otros compañeros del movimiento sindical de aquella época y otros del movimiento estudiantil, como Gustavo Inzaurralde, Elena Quinteros, Lilián Celiberti y nosotros mismos, generó la formación de la ROE, como resistencia a los ajustes vinculados a la hegemonía creciente del capital financiero internacional.

-¿Qué ocurre cuando llega el golpe de Estado de 1973?
-Cuando el golpe de Estado la mayoría de las organizaciones estaban tremendamente debilitadas. Ya en el año 1972 estos grupos extraparlamentarios que intentaban llevar adelante una acción directa o armada de la lucha habían sido muy golpeados. En 1973 la FAU tenía buena parte de sus militantes replegados en Buenos Aires dadas las dificultades de infraestructura para poder proteger a sus militantes clandestinos, pero aún con una presencia importante en el país, que fue lo que permitió que muchos militantes de la ROE, que era más visible que la FAU, tuviera un papel protagónico a nivel de bancarios, de Funsa y sindicatos como la bebida o la federación de la salud…

-Desde ese repliegue a Buenos Aires, ¿cómo se deriva en la formación del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP)?
-Desde Buenos Aires Gerardo Gatti retoma las tareas para la realización de un Congreso que había sido interrumpido ante la represión. También se realiza actividad pública con comités de solidaridad y en el relacionamiento con grupos políticos argentinos. Con un grupo de compañeros Gatti trabaja en la redacción de las tesis de constitución del PVP.

Los operativos del OPR 33

-En la formación del PVP también se incorporan grupos armados como la Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales (OPR 33)…
-La OPR 33 en realidad, nunca tuvo vida independiente. Siempre fue una expresión de la FAU. No fue un aparato con vida propia o con capacidad de iniciativa propia. Todo lo que hizo ese grupo fue decidido por la dirección de la FAU, que suponía la función de partido político. Existían “dos patas”, como decía Gatti. Una suponía la actividad de masas en el área sindical, estudiantil y barrial, etc., y otra pata dirigida a participar por medio de la acción directa en las luchas populares.

-La OPR 33 había tenido acciones importantes en Uruguay, como el robo de la bandera de los 33 orientales en 1969 y algunos secuestros como el del empresario Molaguero…
-Sí, el de Molaguero fue más bien un secuestro en apoyatura a un conflicto sindical que entonces existía en el gremio del caucho. Ese tipo de acciones ya las había hecho la FAU en conflictos anteriores como en Funsa o Ciccsa.

-El grupo de militantes que se radica en Argentina decide “obtener recursos”. Hubo un fallido intento de secuestro de un gerente de Pepsi Cola y se concreta el de un empresario holandés…
-Sí. En el secuestro del directivo de Pepsi, caen dos o tres compañeros. El del empresario Hart fue exitoso. Yo no participé, no estaba en Buenos Aires en ese momento, pero hay relatos de lo que ocurrió. Fue una operación que permitió la obtención de diez millones de dólares.

-La cifra, para la época, era muy grande, al punto de ser uno de los operativos que obtuvo mayor rescate en aquel período en Argentina…
-El mayor fue el de Bunge Born realizado por los Montoneros, que reportó unos 60 millones de dólares. Luego uno del ERP, que obtuvo 14 millones del empresario Samuelson de la Esso y tercero fue éste, con 10 millones. Era una suma muy grande.

-¿Qué sucedió con ese dinero?
-En primer lugar se concretó la realización del Congreso. Los compañeros adquirieron la infraestructura necesaria para que pudiera funcionar un congreso clandestino con condiciones de seguridad.

Una campaña al “Límite”

-Aquel Congreso de octubre de 1975 constituye al Partido por la Victoria del Pueblo como una estructura pública y legal…
-Se constituye como partido político, pero clandestino. No era pensable en aquel momento pensar en un partido de izquierda que resistiera a la dictadura por medios legales. Las conclusiones de ese congreso expresaron una propuesta de plan de acción y un programa de lucha antidictatorial que implicaba la resistencia para imponer un Gobierno Provisorio de Salvación Nacional integrado por todos aquellos que se hubieran opuesto a la dictadura, y el llamado a una Asamblea Constituyente que diera una nueva institucionalidad en el país. Esa propuesta tuvo la adhesión de decenas de militantes de izquierda, muchos que provenían del Frente Revolucionario de los Trabajadores (FRT), una fracción del MLN del año 70, que se integró en forma masiva a la construcción de este proyecto.

-En el año 1976, el PVP organiza un operativo mediático en Uruguay, del que usted fue principal protagonista…
-En aquel Congreso se habían definido los símbolos del PVP que era una X o símbolo de multiplicar y una “V”, que significaban “Por la Victoria”. La operación implicaba buscar medios legales y masivos para difundir esos símbolos en una campaña publicitaria. Se contrató un agencia de publicidad para impulsar una supuesta línea de cosméticos de origen belga que no existía. Se utilizó una campaña de expectativa que luego se develaría. Se divulgaban los símbolos y los esloganes decían “Ya viene con la fragancia de las mejores maderas de Oriente” y “por una nueva forma de vivir”.

-En esa campaña financiaron a un pequeño club de ciclistas que terminó teniendo un excelente desempeño en la Vuelta Ciclista de ese año…
-No salió campeón, porque en esa época era muy difícil ganarle al Policial. Se apoyó al Club El Límite, que tenía entre sus corredores a Walter Tardáguila que ganó varias de las etapas y el equipo salió en segundo lugar.

-En cada llegada los símbolos del PVP quedaban en las fotos de los diarios…
-Sí, porque también se contrató cartelería, avisos en los diarios, camisetas, gorros, etc. No solo estuvo en la vuelta ciclista, también en la Rural del Prado.

-En esa parte del operativo, ¿cuánto se gastó?
-Es difícil calcularlo, pero con viajes y gastos de agencia, no más de 25 mil dólares. El dólar era muy fuerte entonces.

La represión desde Orletti

-¿Qué pasó con el resto del dinero?
-Acá yo tengo que recurrir a lo que pudimos conversar en su momento con Mauricio Gatti antes de que él viajara a Francia. El PVP tenía un núcleo central de dirección que estaba integrado por Gerardo Gatti, León Duarte, Alberto Mechoso y Mauricio Gatti. En aquel 1976 se produce la campaña represiva del Ejército uruguayo contra los compañeros en Argentina. Comienza el 28 de marzo con la caída de una casa rodante en Colonia, en la que se traía propaganda para Uruguay. En abril es asesinada Telba Juárez y desaparecen Ary Cabrera y Eduardo Chizzola. El 9 de junio secuestran a Gerardo Gatti…

-Con Gatti comienza a funcionar la represión desde el centro clandestino Automotores Orletti. Pero, hasta entonces, ¿cuánto se había gastado en compra de casas y locales de aquel dinero del secuestro de Hart?
-En total, contando locales, viviendas, vehículos y mantención de alguna gente, no se llegaron a gastar más de 500 mil dólares. Para tener una idea de los precios de la época, debemos calcular que un apartamento de dos dormitorios en Buenos Aires costaba entonces 6 mil dólares. Lo que hoy cuesta un automóvil. En Argentina estaban muy baratas las propiedades.

-La represión desde Orletti tiene dos etapas claras. Una comienza con el secuestro de Gatti y termina con el primer vuelo de Orletti, el 24 de julio, cuando traen a Uruguay a 23 detenidos. Y la segunda etapa en setiembre de 1976, que finaliza con el segundo vuelo de Orletti el 5 de octubre, cuando traen otras 22 personas que siguen hoy desaparecidas. En ambas etapas los represores tomaron dinero, pero ¿cuánto se logró sacar hacia el exterior?
-Aproximadamente un millón cuatrocientos mil dólares se sacó para afuera y con eso se financió buena parte de las campañas de denuncia internacional contra la dictadura uruguaya.

-Ese dinero, más lo gastado en locales y lo utilizado en la campaña mediática en Uruguay puede redondear los dos millones de dólares. ¿Que pasó con los otros ocho millones de dólares?
-Los robaron los militares.

Dos palos: bastos y espadas

-En julio, tras el secuestro de Gerardo Gatti en Argentina, la represión desde Orletti intentó chantajearlos…
-Los que secuestraron a Gerardo Gatti el 9 de junio, utilizaron a un compañero, el “Perro” Washington Pérez, para pedir un rescate de dos millones de dólares. Hace unos meses yo relataba en una contratapa de LA REPUBLICA que hubo una secuencia de fotos enviada por los militares en las que Gerardo aparecía desnudo de frente, perfil y espalda y se lo veía sano. En una de ellas se veía con los ases de bastos y espada en la mano, simbolizando los dos palos verdes que pedían. Alguien lo fotografió antes de que empezaran a torturarlo. También se envía una cinta grabada con su voz y con fechas, porque leía la sección deportiva del diario El País. Poco después, se envía otra foto, que es la que se conserva, en la que Gatti está acostado en un camastro y muy deteriorado, junto al Perro Pérez, con un ejemplar del diario Crónica.

-Aquellas negociaciones, implicaron cinco contactos de Washington Pérez entre la gente de Orletti y el PVP. ¿Cómo se analizaba aquella situación?
-El día en que recibimos las fotos esas, estábamos en un departamento de la calle Luis Viale, en Buenos Aires, donde vivíamos con mi compañera, mi hija y Tota Quinteros. Se entendió como una operación de inteligencia que buscaba ganar tiempo para rastrear y capturar al resto de los militantes de la organización y, particularmente, conseguir el dinero.
Es muy sintomático que luego del 13 de julio, enseguida del secuestro de León Duarte, uno de los jefes de Orletti le dice a Washington Pérez: “Bueno, don Perro, lo de Gatti se terminó”. Eso implica que los dos millones ya los habían obtenido o estaban en vías de hacerlo. Por los datos que manejábamos solo en dos locales cayó esa cantidad. Por eso Duarte le dice al Perro Pérez: “Andate que estos son unos asesinos”.

-Esa cifra coincide con los datos que da el mismo “informante” argentino que aportó los datos para encontrar a Simón Riquelo y denunciar el segundo vuelo de Orletti. El dice que en la etapa de julio se quedaron con dos millones de dólares… ¿Y los otros seis millones cayeron en setiembre?
-Se los llevaron todo. En las conversaciones con Mauricio, estimábamos que en lo de Alberto Mechoso habían 6 millones de dólares. Podía haber algo de ese dinero en lo de Adalberto Soba y quizás hubiera un poco en la casa de otros. Pero el grupo de mayor responsabilidad cayó todo, con todo el dinero.

Armar la película completa

-¿Cómo reflexiona ante esta historia, 30 años después de ocurrida?
-En nosotros siguió jugando la clandestinidad. Hay cosas de las que no hemos conversado hasta el día de hoy con otros compañeros. Los únicos que tienen la historia completa de esta película son la gente de la OCOA. Ellos tenían un organigrama nuestro del que, salvo un pequeño grupo de compañeros, nosotros no sabíamos nada. Nosotros teníamos pedacitos de esa película.

-El tema del dinero era un punto oscuro…
-Esta fue una operación hecha con una apoyatura muy grande. Las Fuerzas Conjuntas emitieron un comunicado a fines de octubre de aquel 1976 donde hablaban del secuestro de Hart y del dinero, pero me pregunto ¿le devolvieron ese dinero a Hart o a su familia? Que yo sepa no lo devolvieron. Tampoco nadie de las Fuerzas Armadas asumió que ese dinero hubiera sido obtenido ni a qué fue destinado.

-¿La operación contra el PVP fue por el dinero?
-Creo que se equivoca quien diga que a los militantes del PVP los persiguieron por el dinero. El dinero fue un objetivo, pero a los compañeros los persiguieron porque estaban resistiendo a la dictadura. Después de la muerte de Telba Juárez y los asesinatos de Michelini y Gutiérrez Ruiz, se sabía lo que se jugaba al resistir la dictadura. Yo considero que la gente que cayó allí, más allá de toda consideración sobre los aciertos o errores que costaron tanto, puso lo más que se puede poner, que es la vida.

- …
- En un momento en el que iba a haber dictadura para rato, esa gente fue patriótica y heróica, y deben ser reconocidos y recordados. Estoy de acuerdo con que el Poder Ejecutivo haya excluido de la Ley de Caducidad el caso de Gatti, como lo hizo con Washington Barrios y ahora con Adalberto Soba.
Esas muertes no fueron en vano, porque como en el caso de Elena Quinteros, que implica.

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